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Índice Propósito de este sumario del PDQ Información general Clasificación celular
Información sobre los estadios Aspectos generales de las opciones de tratamiento Rabdomiosarcoma infantil sin tratamiento previo Rabdomiosarcoma infantil recidivante Obtenga más información del NCI Modificaciones a este sumario (06/13/2008) Información adicional
Propósito de este sumario del PDQ
Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud, provee información integral con base en la información científica disponible que ha sido revisada por expertos en el tratamiento del rabdomiosarcoma infantil. El Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ revisa regularmente este sumario y lo actualiza según sea necesario.
Este sumario contiene información sobre los siguientes aspectos:
- Clasificación celular.
- Información sobre los estadios.
- Opciones de tratamiento.
El propósito de este sumario es servir como fuente de información y ayuda para el personal clínico que atiende a los pacientes pediátricos de cáncer. No provee pautas o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionados con la atención de la salud.
En este sumario, los tratamientos se describen como "estándar" o "convencionales" y "en evaluación clínica". Estas designaciones no deben utilizarse como base para determinar si se otorgan reembolsos.
Este sumario está disponible en inglés, y también en una versión para pacientes escrito en lenguaje menos técnico.
Volver Arriba Información general
El Instituto Nacional del Cáncer provee los sumarios de tratamiento con información oncológica pediátrica del PDQ como un servicio público para aumentar el grado de accesibilidad de información con base científica entre el personal sanitario, pacientes y el público en general.
El cáncer es poco común en los niños y adolescentes. Los niños y adolescentes con
cáncer deben ser referidos a centros médicos que cuenten con un personal médico
multidisciplinario de especialistas en cáncer con amplia experiencia en el
tratamiento de los cánceres que aparecen durante la niñez y la adolescencia.
Dicho personal debe tener un enfoque que incorpore la pericia del médico de cabecera,
subespecialistas en cirugía pediátrica, radiooncólogos y hematólogos pediatras,
especialistas en rehabilitación, especialistas en enfermería pediátrica,
trabajadores sociales y otros, para asegurarse de que los pacientes
reciban el tratamiento, apoyo terapéutico y rehabilitación que determinen una
calidad de vida y supervivencia óptima. (Para obtener información específica sobre los cuidados médicos de apoyo para niños y adolescentes con cáncer, consultar los sumarios del PDQ sobre el Cuidado médico de apoyo.)
Las pautas para los centros de cáncer pediátrico y su
función en el tratamiento del paciente pediátrico con cáncer han sido delineados
por la Academia Estadounidense de Pediatría.[1] En estos centros oncológicos
pediátricos, se llevan a cabo ensayos clínicos para la mayoría de los cánceres
que se presentan en niños y adolescentes, y a la mayoría de los pacientes o
familiares se les ofrece la oportunidad de participar en estos ensayos. Estos
ensayos clínicos para niños y adolescentes están diseñados generalmente para
comparar lo que se considera una terapia potencialmente mejor con la terapia que
se considera estándar. La mayor parte del progreso en la identificación
de terapias curativas para el cáncer infantil, se ha logrado a través de ensayos
clínicos. Para mayor información sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI.
(Nota: la información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)
En décadas recientes, se ha notado una dramática mejoría en la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Los supervivientes de cáncer tanto niños como adolescentes, necesitan un seguimiento cercano ya que los efectos secundarios de la terapia anticáncer podrían persistir o desarrollarse meses o años después del tratamiento. (Consultar el sumario del PDQ sobre los Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez para recibir información específica sobre la incidencia, tipo y monitoreo de los efectos tardíos en niños y adolescentes supervivientes de cáncer.)
El rabdomiosarcoma infantil, un tumor maligno de tejido blando de origen
musculoesquelético, representa aproximadamente el 3,5% de los casos de cáncer en
niños de 0 a 14 años de edad, y 2% entre adolescentes y adultos jóvenes entre 15
a 19 años de edad.[2,3] Es una enfermedad generalmente curable en la mayoría de los niños que
reciben terapia de modalidad combinada, con una supervivencia a 5 años de más del 70% después del
diagnóstico.[4-6] Las recaídas son poco frecuentes después de 5 años de supervivencia sin enfermedad, con un tasa de efectos tardíos de 9% a los 10 años. Las recaídas sin embargo, son más frecuentes en pacientes que tienen enfermedad residual macrocítica en sitios desfavorables después de una cirugía inicial y los que tienen enfermedad metastásica al momento del diagnóstico.[7] Los sitios primarios más comunes donde aparece el
rabdomiosarcoma son la cabeza y el cuello (por ejemplo, el parameníngeo, órbita,
faríngeo, etc.), el conducto genitourinario, y las extremidades.[4,5] Otros
sitios primarios menos comunes son el tronco, la paredes torácicas, abdomen (incluyendo el retroperitoneo y tracto biliar) y la región de
perineo/ano.
La mayoría de casos de rabdomiosarcoma se presentan de forma esporádica
sin ningún factor de riesgo o de predisposición reconocible [8] a pesar de que
una pequeña porción de estos, están relacionados con factores genéticos. Entre
estos factores tenemos el síndrome de susceptibilidad al cáncer Li-Fraumeni (con
mutación en la línea germinal p53),[9-11] neurofibromatosis tipo I,[12] Síndrome de Costello (con mutaciones de línea germinal HRAS),[13-15] el
síndrome Beckwith-Wiedemann (el tumor de Wilms y el hepatoblastoma
se les relaciona más comúnmente con este último síndrome),[16,17] y el síndrome de Noonan.[18]
El pronóstico para un niño o adolescente con rabdomiosarcoma se relaciona con la
edad del paciente, sitio de origen, resecabilidad, presencia de metástasis, número de sitios metastásicos o los tejidos implicados, presencia o ausencia de implicación ganglionar, el grado e histopatología de la enfermedad,[4,5,19-25] y las
características biológicas únicas de las células tumorales del
rabdomiosarcoma. La respuesta a la quimioterapia de inducción, según se juzga apartir de la imaginología anatómica, no parece estar correlacionada con la probabilidad de supervivencia en pacientes de rabdomiosarcoma.[26]
- La administración de una terapia intensiva como dosis completa de radiación y la quimioterapia adecuada acorde a la posología en niños menores de 1 año de edad, podría representar un problema en términos de la capacidad del médico para administrar dicha terapia. Por tanto el resultado podría verse adversamente afectado.[6,27] Los niños entre 1 y 9 años de edad tienen la mejor tasa de supervivencia general.[20]
- Los sitios primarios con un pronóstico más favorable incluyen la órbita, la
cabeza y el cuello no parameníngeo, paratestis y vagina (ni de la vejiga, ni de la
próstata genitourinaria) y el tracto biliar.[4,5,28-30]
- La carga tumoral al momento del diagnóstico tiene importancia pronóstica. Los
pacientes con tumores más pequeños (<5 cm) tienen una supervivencia mayor
comparada con niños con tumores más grandes; los niños con
enfermedad metastásica en el diagnóstico tienen el pronóstico más precario.[4,28,31] La importancia pronóstica de la enfermedad metastásica es modificada
por la histología del tumor (embrionario es más favorable que otras histologías) y el número de sitios metastásicos.[21] De forma similar, los pacientes con
enfermedad metastásica y con tumores genitourinarios primarios (que no sean de la
vejiga o próstata) tienen un resultado mas favorable que los pacientes con
enfermedad metastásica y tumores primarios en otros lugares.[32] Además, los
pacientes que de otra manera muestran enfermedad localizada pero con un
demostrado compromiso de los ganglios linfáticos regionales, tienen un pronóstico
más precario que los pacientes sin compromiso de los ganglios regionales.[24,25]
- El grado de extensión de la enfermedad después del procedimiento quirúrgico
primario (es decir, el Grupo clínico) también está correlacionado con el
resultado.[4] En el estudio III del Intergroup Rhabdomyosarcoma Study (IRS-III), los
pacientes con enfermedad residual macroscópica después de la cirugía inicial
(Grupo clínico III) tuvieron tasas de supervivencia a 5 años de aproximadamente
70% comparado con una tasa de supervivencia a 5 años mayor de 90% en pacientes
que no tuvieron tumor residual después de la cirugía (Grupo clínico I) y una tasa de
supervivencia a 5 años de aproximadamente 80% para pacientes que presentaron
tumor residual microscópico después de la cirugía (Grupo clínico II).[4,19]
- El subtipo alveolar prevalece más entre los pacientes con características
clínicas menos favorables (por ejemplo, menos de 1 año o más de 10 años,
extremidades primarias, y enfermedad metastásica), y generalmente está
relacionado con el más precario de los resultados. En los estudios IRS-I e
IRS-II, el subtipo alveolar se asoció con un resultado menos favorable aun en los
pacientes cuyo tumor primario fue completamente resecado (Grupo clínico I).[29]
Sin embargo, no se observaron diferencias estadísticamente significativas de
supervivencia para el subtipo histopatológico cuando se analizaron todos los
pacientes con rabdomiosarcoma,[33,34] como tampoco se observaron diferencias por
subtipo histológicos en un grupo grande de niños alemanes con
rabdomiosarcoma.[28] En el estudio IRS-III, el resultado para pacientes con
tumores del Grupo clínico I y subtipo alveolar fue similar al de otros
pacientes con tumores del Grupo clínico I, pero los pacientes con subtipo
alveolar recibieron terapia más intensiva.[4]
Los pacientes con sarcoma indiferenciado fueron aptos para participar en los ensayos de rabdomiosarcoma coordinados por el Grupo de Estudio Intergrupal del rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) y el Grupo de Oncología Infantil (COG, por sus siglas en inglés) de 1972 hasta 2006. La razón para esta inclusión fue la observación de que los pacientes con sarcoma no diferenciado tienen sitios similares de enfermedad y resultados similares que aquellos con rabdomiosarcoma alveolar (ARMS, por sus siglas en inglés). Los pacientes con sarcoma no diferenciado serán tratados con un protocolo para sarcoma de tejido blando no rabdomiosarcomatoso, utilizando los fármacos activos en sarcoma de tejido blando. En ensayos terapéuticos para adultos con sarcoma de tejido blando, los pacientes con sarcoma indiferenciado están incluidos con todas las otras histologías y tratados de manera similar. El tratamiento contemporáneo del sarcoma de tejido blando en adultos, utiliza ifosfamida y doxorrubicina, algunas veces con la adición de otros fármacos quimioterapéuticos, cirugía y radioterapia. No hay datos con que comparar estos dos enfoques
Debido a que el tratamiento y el pronóstico dependen en parte de la histología y genética molecular del tumor, es necesario que el tejido tumoral sea revisado por patólogos con
experiencia en la evaluación y diagnóstico de tumores infantiles. Además, la
diversidad de sitios primarios, la existencia de tratamientos quirúrgicos y
radioterapéuticos especiales para cada sitio primario y la subsiguiente
rehabilitación específica a cada sitio recalca la importancia de tratar a niños
con rabdomiosarcoma en centros médicos con experiencia en todas las modalidades
terapéuticas.
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Volver Arriba Clasificación celular
El rabdomiosarcoma puede estar dividido en varios subtipos histológicos:
rabdomiosarcoma embrionario, el cual consta de los subtipos embrionario, botrioide, y de células fusiformes; rabdomiosarcoma alveolar y rabdomiosarcoma pleomorfo.[1,2]
Rabdomiosarcoma embrionario
El subtipo embrionario es el que se observa con mayor frecuencia en los niños, constituyendo aproximadamente 60% a 70% de los rabdomiosarcomas infantiles.[1] Los tumores con histología embrionaria, por lo general surgen en la región de la cabeza y el cuello o en las vías genitourinarias, aunque podrían presentarse en cualquier sitio primario.
Subtipos botrioideo y de célula fusiforme
Los tumores botrioideos representan alrededor de 10% de todos los casos de rabdomiosarcomas y son tumores embrionarios que surgen bajo la superficie mucosa de los orificios corporales como la vagina, vejiga, nasofaringe y las vías biliares. Las variantes de células fusiformes del rabdomiosarcoma embrionario se observa con mayor frecuencia en el sitio paratesticular.[3] Tanto los subtipos botrioideos como el de células fusiformes se relacionan con resultados muy favorables.[2]
Rabdomiosarcoma alveolar
Aproximadamente 20% de los niños con rabdomiosarcomas tienen el subtipo alveolar. Este subtipo se muestra con mayor frecuencia en adolescentes y pacientes con sitios primarios que implican las extremidades el tronco y la región del perineo y perianal.[1]
Rabdomiosarcoma pleomórfico (anaplásico)
El rabdomiosarcoma pleomórfico se presenta principalmente en los pacientes entre 30 y 50 años de edad y difícilmente se observa en niños. En los niños el término "pleomórfico" has sido sustituido por el término "anaplásico".[4]
Características cromosómicas y moleculares
Las histologías embrionarias y alveolares tienen características moleculares distintivas que han sido utilizadas en la confirmación del diagnóstico y que podrían ser útiles en el futuro para controlar la enfermedad residual mínima durante el tratamiento.[5-8] Los desplazamientos únicos entre el gen FKHR en el cromosoma 13 y ya sea el gen PAX3 en el cromosoma 2 o el gen PAX7 en el cromosoma 1, son característicos del rabdomiosarcoma alveolar.[5,9] Los desplazamientos que implican al gen PAX3 se presentan aproximadamente en 59% de los casos de rabdomiosarcoma alveolar, mientras que el gen PAX7 parece estar implicado en 19% de los casos.[5] Veintidós por ciento de los pacientes son negativos al reordenamiento genético ya sea del PAX3 o del PAX7. Los pacientes con una histología sólida de variante alveolar, presentan una incidencia menor de las fusiones genéticas PAX/FKHR en comparación con los pacientes que muestran una histología alveolar clásica.[10] Entre los pacientes con histología alveolar y enfermedad metastásica, aquellos con implicación del gen PAX7 y una edad más joven, podría irles mejor.[11,12] En los casos alveolares relacionados con el gen PAX3, los pacientes tienen más edad, y tienen una mayor incidencia de tumores invasores (T2). Los casos alveolares relacionados con el gen PAX7 parecen presentarse en los pacientes a una edad más temprana y podrían tener una supervivencia sin complicaciones más prolongada que los relacionados con el reordenamiento genético PAX3.[11,13,14] Por otro lado, los
tumores embrionarios con frecuencia muestran pérdida del material genómico
específico en el brazo corto del cromosoma 11.[9,15,16] La pérdida constante de
material genómico de la región del cromosoma 11p15 en los tumores embrionarios
indican la presencia de un gen supresor tumoral, a pesar de que dicho gen no ha sido identificado todavía. En el rabdomiosarcoma embrionario, existen puntos
críticos relativamente comunes (36%) en las regiones 1p11-1q11.[17] El despliegue de expresiones genéticas identifican grumos genéticos que se correlacionan con los rabdomiosarcomas que contienen el desplazamiento PAX-FKHR. Los tumores con histología alveolar, los cuales carecen de desplazamiento, presentan un perfil de expresión genética que resulta más parecido a los rabdomiosarcomas embrionarios que a los rabdomiosarcomas alveolares.[18] Resulta polémico el hecho de si los rabdomisarcomas negativos al desplazamiento con algunas características histológicas del rabdomiosarcoma alveolar, deben clasificarse como embrionarios con base en el perfil de su expresión genética en vez de alveolar mediante hallazgos por microscopio de luz.
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Los términos utilizados en este sumario se definen en el Cuadro 1.
Cuadro 1: definición de términos
|
Término
|
Definición
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| Sitio favorable |
Órbita; cabeza y cuello no parameníngeo; genitourinario que excluye los riñones, vejiga y próstata; conducto biliar. |
| Sitio no favorable |
Ningún sitio se considera favorable. |
| T1 |
Limitado al sitio anatómico de origen. |
| T2 |
Diseminado o fijado al tejido circundante. |
| a |
Tumor ≤5 cm en su mayor diámetro. |
| b |
Tumor >5 cm en su mayor diámetro. |
| N0 |
No hay implicación clínica de ganglios linfáticos regionales. |
| N1 |
Implicación clínica de ganglio linfático regional. |
| NX |
Ganglios linfáticos no regionales no examinados; no hay información. |
| M0 |
Enfermedad no metastásica. |
| M1 |
Enfermedad metastásica. |
La estadificación del rabdomiosarcoma es relativamente compleja. El proceso implica:
- Asignar un Grupo tumoral local (estatus posquirúrgico resecado/biopsia).
- Asignar un estadio (considere el lugar, el tamaño, Grupo, presencia o ausencia de metástasis).
- Asignar un grupo de riesgo (considere el estadio, Grupo, e histología).
Como se observó anteriormente, el pronóstico para niños con rabdomiosarcoma
depende del sitio primario de la enfermedad, tamaño, Grupo de esta y el subtipo histológico.
Se han identificado Grupos de pronóstico favorable a través de estudios previos
de los Estudios Intergrupales del Rabdomiosarcoma (IRS) y se han diseñado planes de
tratamiento basados en la asignación de pacientes a diferentes Grupos dependiendo
del pronóstico de cada uno. Los estudios IRS-I, IRS-II, e IRS-III recomendaron planes de tratamiento basados en un
sistema de agrupamiento quirúrgico patológico. En este sistema los Grupos se definen por la extensión
de la enfermedad y por la extensión de la resección quirúrgica inicial después de
una revisión patológica del espécimen tumoral. Las definiciones de los Grupos
en los estudios IRS-I e IRS-III se dan en el cuadro 2 a continuación.[1,2]
Cuadro 2. Grupo IRS Sistema de agrupación quirúrgico patológico
|
Grupo
|
Definición
|
| I [Nota: aproximadamente 13% de todos los pacientes están en este grupo.] |
Tumor localizado extirpado totalmente con márgenes patológicos claros y sin implicación de ganglios linfáticos regionales. |
| II [Nota: aproximadamente 20% de todos los pacientes están en este grupo.] |
Tumor localizado extirpado macrocíticamente con (A) enfermedad microscópica en el margen, (B) ganglios linfáticos regionales implicados, macrocíticamente extirpados, o (C) ambos A y B. |
| III [Nota: aproximadamente 48% de todos los pacientes están en este grupo.] |
Tumor localizado con enfermedad residual macrocítica luego de una extirpación incompleta o biopsia solamente. |
| IV [Nota: aproximadamente 18% de todos los pacientes están en este grupo.] |
Al momento del diagnóstico hay metástasis a distancia. |
El Estudio Intergrupal del Rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) se
fusionó con el Grupo Nacional de Estudios sobre el Tumor de Wilms y con
los dos grupos más grandes cooperativos de tratamiento de cáncer pediátrico para
formar así el Grupo Oncológico Infantil (COG, por sus siglas en inglés). Los nuevos protocolos para niños
con sarcoma de tejido blando lo desarrolla el Comité de sarcoma de tejido blando
del COG (STS-COG, por sus siglas en inglés).
Los protocolos actuales del rabdomiosarcoma STS-COG utilizan un
sistema de clasificación pretratamiento con base en el sistema TNM que incorpora al Grupo quirurgicopatológico, sitio del tumor primario, estado del ganglio linfático regional y por la presencia o ausencia de metástasis. Este sistema de estadificación se describe en el cuadro 3 a continuación.[3,4]
Cuadro 3. Sistema de estadificación pretratamiento STS-COG
|
Estadio
|
Sitio del tumor primario
|
Tamaño del tumor
|
Ganglios linfáticos regionales
|
Metástasis a distancia
|
|
|
| 1 |
Sitios favorables |
Cualquier tamaño |
N0 o N1 o NX |
M0 |
| 2 |
Sitios no favorables |
T1a o T2a |
N0 o NX |
M0 |
| 3 |
Sitios no favorables |
T1a, T2a o |
N1 (ganglios regionales clínicamente implicados por el tumor) o |
M0 |
| T1b, T2b |
N0 o N1 o NX |
| 4 |
Cualquier sitio |
Cualquier tamaño |
N0 o N1 |
M1 |
Después de asignarse un estadio, se asigna el grupo de riesgo. Esto toma en cuenta el estadio, Grupo e histología. Los pacientes se clasifican, para fines del protocolo, como de riesgo bajo, riesgo intermedio y riesgo alto.[5,6] La asignación del tratamiento se basa en el grupo de riesgo. El cuadro 4 muestra la clasificación actual del grupo de riesgo.
Cuadro 4. Clasificación del grupo de riesgo del rabdomiosarcoma IRSG
|
Grupo de riesgo
|
Histología
|
Estadio
|
Grupo
|
| Riesgo bajo |
Embrionario |
1 |
I, II, III |
| Embrionario |
2, 3 |
I, II |
| Riesgo intermedio |
Embrionario |
2, 3 |
III |
| Alveolar |
1, 2, 3 |
I, II, III |
| Riesgo alto |
Embrional o alveolar |
4 |
IV |
[Nota: desde 2006, los pacientes con sarcoma no diferenciado son tratados con el protocolo COG-STS para el sarcoma de tejido blando no rabdomiosarcomatoso.]
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-
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[PUBMED Abstract]
Volver Arriba Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Todos los niños con rabdomiosarcoma requieren terapia de modalidad múltiple con quimioterapia sistémica, conjuntamente con ya sea cirugía, radioterapia o ambas modalidades para el control tumoral local.[1-3] Esto implica resección quirúrgica, de ser factible sin mayores trastornos de tipo funcional o cosmético, seguida de quimioterapia.
Algunos pacientes con tumores inicialmente no resecados, podrían someterse a una cirugía de segunda inspección para extraer residuos tumorales. Debido a que el rabdomiosarcoma es sensible a la quimioterapia y la radioterapia, la cirugía tiende a posponerse sobre todo si esta contribuye a la desfiguración o interferencia con las funciones del órgano. La quimioterapia y posiblemente la radioterapia se administran con anticipación con la esperanza de que los resecados quirúrgicos subsiguientes resulten exitosos sin efectos secundarios indeseables. Se recomienda la radioterapia para aquellos pacientes con enfermedad residual microscópica (Grupo II) y enfermedad residual macroscópica (Grupo III). También se recomienda en pacientes con histología alveolar del Grupo I. Por lo tanto, la
discusión de opciones de tratamiento para niños con rabdomiosarcoma está dividida
en secciones separadas que describen la cirugía, quimioterapia y radioterapia.
Antes de llevarse a cabo una biopsia de masa tumoral, deben realizarse estudios de imaginología y laboratorio que sienten las bases para una evaluación. Una vez hecho el diagnóstico de rabdomiosarcoma, debe llevarse a cabo una evaluación extensiva para determinar la extensión de la enfermedad antes de empezar la terapia. Esta evaluación debe constar de rayos X, tomografía computarizada (TC) del pecho, aspiraciones bilaterales de médula ósea y biopsias, gammagrafía ósea, imaginología por resonancia magnética de la base del cráneo y cerebro (solamente para tumores primarios meníngeos) y una TC del abdomen y la pelvis para aquellos tumores primarios de las extremidades inferiores o genitourinarias.
El tratamiento del rabdomiosarcoma aplicado por el Grupo de Oncología Infantil y en Europa según lo ejemplifica el Grupo de Estudios Intergrupal sobre el Rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) y los estudios de la Sociedad Internacional de Oncología Pediátrica, Tumor Mesenquimal Maligno (MMT, por sus siglas en inglés) respectivamente, difieren en sus filosofías de manejo de la enfermedad y tratamiento en general.[2] En los ensayos MMT, el objetivo primario es reducir el uso de terapia local, dependiendo de la quimioterapia inicial frontal seguida de quimioterapia alterna en el caso de una respuesta precaria a la terapia inicial. Luego, se administra terapia local con un enfoque en la resección quirúrgica y se reserva la radioterapia para utilizarse solo en casos de resección incompleta, implicación de ganglio linfático regional documentada, o una respuesta clínica precaria a la terapia de combinación. Este enfoque se utiliza para evitar cirugía mayor y en especial radioterapia y las morbilidades que le acompañan. La supervivencia en general (SG) es el criterio de valoración primario, en el que se acepta la posibilidad de una supervivencia sin complicación (SSC) inferior que podría acompañar la terapia local no intensiva con una mayor rutina y una utilización más temprana de la cirugía y la radioterapia. En estos ensayos se acepta la necesidad de terapia de salvamento para aquellos que recaen. Por el contrario, el objetivo primordial del IRSG ha sido el emplear la terapia local inmediatamente después de la quimioterapia de inducción, utilizando radioterapia en pacientes con enfermedad residual luego de una cirugía inicial o biopsia solamente, y para todos los pacientes con histología alveolar. El criterio de valoración es la SSC, que intenta evitar la recaída y la terapia de salvamento. Los resultados de estos dos enfoques confirman que los ensayos IRSG dan como resultado una SSC superior y mejor SG que la terapia MMT (MMT 89) recientemente publicada. En algunos subconjuntos de pacientes que se definen según el lugar primario, las diferencias en cuanto a supervivencia son mayores (extremidades, cabeza y cuello no parameníngeos); en otros, los resultados son grandemente similares (genitourinario). Sin embargo, la impresión general es que la supervivencia en la mayoría de los subconjuntos de pacientes es superior con el uso de la terapia local temprana, incluso la radiación. Sin embargo, en los ensayos MMT, a algunos pacientes se les excluye de una terapia local intensiva, lo cual podría reducir el potencial de morbilidades relacionadas con tales terapias.[1-3]
Cuando el PDQ designa a un tratamiento como "estándar" o "en evaluación clínica", esto no debe tomarse como base para determinar si se otorgan reembolsos.
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[PUBMED Abstract]
Volver Arriba Rabdomiosarcoma infantil sin tratamiento previo
Opciones de tratamiento en el manejo quirúrgico
El principio básico para el tratamiento quirúrgico inicial en niños con
rabdomiosarcoma es la resección completa del tumor primario con un margen
circundante de tejido normal y una muestra de los nódulos linfáticos obtenida
de la órbita de drenaje linfático, siempre y cuando no se haga necesaria una cirugía mayor con fines funcionales o cosméticos. Existen unas excepciones importantes a esta regla
del margen normal (por ejemplo, tumores de la órbita y de la región
genitourinaria).[1,2] El objetivo de resección amplia y completa del tumor
primario se aplica menos a pacientes que tienen cáncer metastásico confirmado en
el momento de la operación inicial, pero es una medida razonable si se puede
lograr el objetivo. Los pacientes con tumor residual microscópico después de
su escisión inicial parecen haber observado mejoras si un segundo procedimiento
quirúrgico con escisión mayor de la base tumoral antes de la iniciación de
quimioterapia logra la remoción completa del tumor.[3] Debido a que el
rabdomiosarcoma puede surgir en múltiples sitios,
la atención quirúrgica deberá ajustarse a los aspectos únicos de cada sitio. A
continuación se da el manejo quirúrgico de los sitios primarios más comunes.
Cabeza y cuello
Si los tumores son parameníngeos (en la cavidad nasofaríngea/nasal, oído medio/mastoide, seno paranasal o parafaríngeo/región de la fosa infratemporal), se deberá realizar una exploración de imaginología por resonancia magnética (IRM) con contraste del sitio primario y el cerebro para revisar cualquier erosión de la base del cráneo o posible extensión a la dura. Si la erosión craneal o la extensión transural es dudosa o ambigua, se indica una tomografía computarizada (TC) con contraste de la misma región. Si existe alguna sospecha de extensión hacia la columna vertebral, se debe obtener una IRM con contraste de toda la columna. El líquido cefalorraquídeo (LCR) debe examinarse en busca de células malignas en todos los pacientes con tumores parameníngeos. En el caso de tumores de la cabeza y cuello que son superficiales y no
orbitarios, es apropiado efectuar una escisión amplia, siempre y cuando sea
factible, y una muestra de ganglios linfáticos del cuello ipsilaterales de los
nódulos clínicamente envueltos. Las resecciones marginales
más estrechas (<1 mm) resultan aceptables debido a las restricciones anatómicas.
Siempre se deberán considerar los factores cosméticos y funcionales; sin embargo,
con las técnicas modernas, la resección completa en pacientes con tumores
superficiales no tiene que ser inconsistente con buenos resultados cosméticos y
funcionales. Equipos quirúrgicos especializados, multidisciplinarios han
realizado resecciones de tumores localizados en la parte anterior del cráneo en
áreas que anteriormente eran consideradas inaccesibles al manejo quirúrgico
definitivo, incluyendo las áreas nasales, senos paranasales y fosa temporal. Sin
embargo, estas técnicas solo deben ser tomadas en consideración en niños con
enfermedad regional local recurrente o enfermedad residual después de la
quimioterapia y radioterapia. En el caso de pacientes con tumores primarios en
la cabeza y cuello que se consideran no resecables, se considera que la
quimioterapia y radioterapia son la base del manejo primario de
rabdomiosarcomas.[4-8] Los rabdomiosarcomas de la órbita no requieren
exenteración orbitaria en el momento del diagnóstico, sólo se necesita una biopsia
para establecer el diagnóstico.[9,10] La biopsia es seguida de quimioterapia y
radioterapia, con exenteración orbitaria reservada para el número pequeño de
pacientes con enfermedad localmente persistente o recurrente.[6,11] A pesar de su sitio
parameníngeo, el rabdomiosarcoma del oído medio tiene un pronóstico favorable.[7]
Sitios en las extremidades
El procedimiento quirúrgico definitivo implica una amplia escisión local con extracción en bloque de una manga de tejido normal.[1] La reescisión primaria podría resultar apropiada en aquellos pacientes cuyo procedimiento quirúrgico inicial deja residuos microscópicos de la enfermedad que pueden ser extirpados en un segundo procedimiento.[3] Debido a la incidencia significativa de la expansión nodal en los tumores primarios de las extremidades (con frecuencia sin prueba clínica de la implicación), y debido a las implicaciones pronóstico terapéuticas de la implicación nodal, se recomienda una evaluación extensiva pretratamiento.[12-15] El Comité sobre el sarcoma de tejido blando del Grupo Oncológico Infantil (STS-COG, por sus siglas en inglés) recomienda, de forma agresiva y sistemática, la toma de muestras ganglionares axilares para aquellos pacientes con tumores primarios de las extremidades superiores y nódulos clínica y radiográficamente negativos. El STS-COG también recomienda el muestreo triangular de nódulos inguinal y femoral de aquellos pacientes con tumores primarios de las extremidades inferiores. Si hay presencia de nódulos clínicamente positivos, se recomienda hacer una biopsia de los nódulos proximales antes de tomar muestras de la región nodal implicada. La cartografía de los ganglios linfáticos centinelas (SLN, por sus siglas en inglés) es algo que se emplea en algunos centros para identificar los ganglios regionales que tienen mayor probabilidades de estar implicados, aunque la contribución de la cartografía SLN no está aún claramente definida en los pacientes pediátricos.[15-17]
Sitios troncales
Los pacientes con lesiones en las paredes abdominales o torácicas, deberán seguir
las mismas pautas que han sido indicadas en las lesiones de las extremidades, (es decir, escisión
local amplia y un intento de obtener márgenes microscópicos negativos). Estas
resecciones podrían demandar el uso de materiales prostéticos. A las masas
voluminosas debe practicárseles una biopsia antes de administrarse quimioterapia
o radiación y debe estar seguida de un resecado primario tardío, con márgenes negativos y reconstrucción.
La mayoría de los pacientes que presentan tumores grandes en estos sitios,
tienen enfermedad localizada en las que se puede llevar a cabo una resección con
márgenes negativos después de la terapia preoperatoria y, por ende, está relacionada con una excelente supervivencia
a largo plazo.[18-20]
El resecar la enfermedad intratorácica o
intraabdominal podría no ser factible debido a la extensión masiva del tumor al momento del diagnóstico
y su extensión a órganos vitales.[21] En dos estudios retrospectivos de niños con tumores retroperineales localizados, el resultado fue un poco mejor para los pacientes que recibieron cirugía citorreductora inicialmente o después de la quimioterapia o radioterapia, en comparación con aquellos cuya terapia quirúrgica consistió solamente de biopsia inicial.[21,22] Los pacientes con rabdomiosarcoma que surge de los tejidos alrededor del perineum o el ano, con frecuencia tienen enfermedad avanzada. Estos pacientes tienen una probabilidad alta de presentar implicación de los ganglios linfáticos regionales y muchos de los tumores tienen histología alveolar. La recomendación actual es tomar muestras de los ganglios linfáticos. Siempre que sea posible, sin morbilidad inaceptable, el extirpar todo el tumor macrocítico antes de comenzar la quimioterapia, mejora las probabilidades de cura. La supervivencia general (SG) luego de una terapia antitumoral intensiva en este sitio fue de un 49%.[23] La excepción es
el rabdomiosarcoma que surge del árbol biliar, pero aún en esa ubicación, un
resecado total es difícilmente factible. El resultado es bueno a pesar de la
enfermedad residual después de la cirugía. Los drenajes biliares externos, aumentan de manera significativa el riesgo de complicaciones por infección postoperatoria. Por tanto, los drenajes biliares
externos y las recesiones agresivas del rabdomiosarcoma del tracto biliar no son
necesarias.[24]
El resecado quirúrgico completo seguido de quimioterapia, ofrece una ventaja significativa en la supervivencia (73% vs. 34% comparado con 44% cuando no se llevó a cabo el resecado) en aquellos pacientes que inicialmente presentaron enfermedad abdominal irresecable.[21]
Sistema genitourinario
Los sitios primarios de rabdomiosarcoma infantil dentro del sistema
genitourinario incluyen el área paratesticular, vejiga, próstata, vagina, útero y vulva.
Las consideraciones específicas para el manejo quirúrgico de tumores que surgen
en cada uno de estos sitios se tratan en los párrafos a continuación.
Las lesiones que se presentan adyacentes al testículo o cordón espermático y hasta el anillo inguinal externo deberán ser extraídas
por orquiectomía con resección del cordón espermático entero, la cual requiere
una incisión inguinal con control vascular proximal (es decir, orquiectomía
radical).[25] Se requiere de resección hemiescrotal de la piel cuando existe
fijación del tumor o invasión, o cuando se ha llevado a cabo una biopsia
transescrotal. Se ha descubierto que los tumores paratesticulares tienen una
incidencia relativamente alta de propagación linfática (26% en los estudios
IRS-I y II del Estudio Intergrupal del Rabdomiosarcoma [IRS, por sus siglas en inglés]),[12] y todos los pacientes con
tumores primarios paratesticulares deberán tener un corte abdominal y pélvico
delgado y una TC con contraste para evaluar la
complicación ganglionar. Para pacientes con menos de 10 años de edad, con enfermedad de Grupo
Clínico I y cuya tomografía axial computarizada no muestra evidencia de
agrandamiento de ganglios linfáticos, no son necesarias muestras/biopsias
ganglionares retroperitoneales, pero se recomienda la repetición de una
tomografía computarizada cada tres meses.[26,27] Los pacientes con TC positivas o insinuantes se recomienda muestras de ganglios
linfáticos retroperitoneales (sin disección formal de los ganglios), y el
tratamiento se basa en los hallazgos obtenidos en este procedimiento.[2,28,29]
En contraste, actualmente se requiere de una disección de estadificación retroperitoneal e ipsilateral de los ganglios linfáticos en los niños mayores de
10 años con rabdomiosarcoma paratesticular, en los Estudios Intergrupales del
Rabdomiosarcoma (IRSG, por sus siglas en inglés) y los estudios del Comité oncológico de niños con sarcoma
de tejido blando (STS-COG, por sus siglas en inglés). La disección de ganglios linfáticos no es algo que
se lleva acabo rutinariamente entre los adolescentes con rabdomiosarcoma
paratesticular en Europa. Los investigadores europeos tienden a depender más de
la evaluación radiográfica que de la evaluación quirúrgica de la complicación del
ganglio linfático retroperitoneal.[25,26] Sin embargo, parece ser que la capacidad
de la tomografía computarizada para predecir la presencia de la complicación de
ganglios linfáticos necesita de mayor estudio.[30]
El rescate de la vejiga es una meta terapéutica importante para pacientes
con tumores que surgen en la próstata y la vejiga. Se ha publicado una revisión importante que provee información sobre los enfoques de tratamiento tradicionales, actuales y futurístico para el rabdomiosarcoma de la próstata y la vejiga.[31] En casos raros el tumor
esta confinado a la cúpula de la vejiga y puede ser resecado en su totalidad. De
otra forma para preservar una vejiga funcional en aquellos pacientes con
enfermedad residual macroscópica, se ha utilizado quimioterapia y radioterapia
para reducir la masa tumoral,[32,33] seguida cuando es necesario por un
procedimiento quirúrgico tal como la cistectomía parcial.[34] La experiencia
previa con este enfoque fue decepcionante, sólo 20% a 40% de los pacientes con
tumores de vejiga/próstata permanecieron vivos y con vejigas funcionales tres años
después del diagnóstico (la supervivencia general a tres años fue 70% de en los estudios
de IRS-II);[34,35] la experiencia más reciente con los estudios de IRS-III e IRS-IV, que
usó quimioterapia y radioterapia más intensiva, mostró 55% de pacientes vivos con
vejigas funcionales después de tres años del diagnóstico con una supervivencia
general a tres años que excede el 80%.[33,36,37] Por lo tanto, este enfoque terapéutico
continúa siendo un procedimiento de aceptación general con la creencia de que con
quimioterapia y radioterapia más eficaz continúe aumentando la frecuencia de
recuperación vesical. El procedimiento quirúrgico inicial en la mayoría de los
pacientes consta de una biopsia, lo que con frecuencia puede llevarse acabo
mediante del uso de guía de ecografía citoscopia, o revisión directa transanal.
Para pacientes con tumor maligno residual que ha sido confirmado mediante biopsia
después de haber sido sometido a quimioterapia y radioterapia, el manejo
quirúrgico apropiado podría incluir cistectomía parcial, prostatectomía o
exenteración (usualmente anterior con preservación del recto).
Muy pocos estudios constan de evaluaciones a largo plazo objetivas de la función de la vejiga, y los estudios urodinámicos, son importantes para obtener una evaluación precisa de la función de esta.
Los pacientes que han sido tratados con quimioterapia y radiación
para el rabdomiosarcoma que surge en la región de la vejiga/próstata, la
presencia de rabdomioblastos bien diferenciados en los especimenes quirúrgicos o
de biopsias obtenidas después del tratamiento, no parece estar relacionada con
una alta tasa de recurrencia y no constituye un indicador para procedimiento
quirúrgico como la cistectomía completa.[36,38,39] Los resultados de un estudio
con pacientes indicaron que los tumores residuales de la vejiga con evidencias histológica de maduración, requieren más cursos de quimioterapia antes de que se haga la cistectomía.[36] La cirugía debería ser una
opción, solo si las células tumorales malignas no desaparecen con el tiempo
después de tratárseles con quimioterapia y radiación. Debido a la limitación de
datos, no resulta claro si esta situación es análoga a pacientes con
rabdomiosarcoma que surgen en otras partes del cuerpo.
Para pacientes con tumores primarios genitourinarios de la vagina, la vulva o el útero,
el procedimiento quirúrgico inicial consiste por lo general en una biopsia
transvaginal. En el caso del rabdomiosarcoma de la vagina, la vulva o el útero, no se indica cirugía radical inicial.[2] Una intervención quirúrgica conservadora para
rabdomiosarcoma vaginal, con quimioterapia primaria y radiación adjunta cuando
sea necesario, parece resultar en una supervivencia libre de enfermedad,
excelente.[40] A causa del pequeño número de pacientes con rabdomiosarcoma
uterino, es difícil tomar una decisión definitiva sobre el tratamiento, pero la
quimioterapia o radioterapia también resultan eficaces.[40]
Generalmente, no se requiere la exenteración de tumores primarios en estos
sitios, pero si fuera necesario, en la mayoría de los casos puede llevarse a
cabo con preservación rectal.
Sitios primarios poco frecuentes
Ocasionalmente el rabdomiosarcoma surge en sitios diferentes a los anteriormente mencionados. Uno de los sitios inusuales es el diafragma. Los pacientes con estos tumores generalmente padecen de enfermedad localmente avanzada que no es macrorresecable inicialmente por su fijación a estructuras vitales adyacentes tales como el pulmón, los vasos grandes, pericardio o el hígado. En esa circunstancia, la quimioterapia deberá iniciarse después de una biopsia diagnóstica con la intención de extraer el tumor residual un tiempo después.[41] Los pacientes con rabdomiosarcoma de la laringe generalmente serán tratados con quimioterapia y radiación después de llevarse a cabo la biopsia, como una forma de intentar salvar la laringe.[42]
Sitios metastásicos
La resección primaria de enfermedad metastásica es raramente indicada.[43] La enfermedad metastásica persistente
del pulmón después de radiación y quimioterapia deberá también resecarse, cuando
sea posible, para que los pacientes logren estar libres de enfermedad, siempre
y cuando de pueda preservar la función pulmonar adecuada.[43]
Opciones de tratamiento con quimioterapia
Todos los niños con rabdomiosarcoma deberán
recibir quimioterapia. La intensidad y duración de la quimioterapia dependen del grupo de riesgo asignado.[44]
Pacientes de riesgo bajo
Opciones de tratamiento estándar
- Los pacientes de bajo riesgo tienen tumor de histología embrional localizada en un sitio favorable o un rabdomiosarcoma embrional localizado es un sitio desfavorable que ha sido resecado de forma macrocítica (Grupos I y II).
(Consultar el Cuadro 2 en la sección de este sumario sobre información de los estadios.)
Ciertos subgrupos de pacientes de bajo riesgo han logrado tasas curativas altas de aproximadamente 90% utilizando quimioterapia de dos fármacos con vincristina y actinomicina D. Consultar el Cuadro 5 a continuación:
Cuadro 5: características de los pacientes de bajo riesgo con tasas curativas altas utilizando terapias con dos fármacos
|
Sitio
|
Tamaño
|
Grupo
|
Nódulos
|
| Favorable |
Cualquiera |
I, II |
N0 |
| No favorable |
T1 |
I |
N0 |
| Orbital |
Cualquiera |
III |
|
Otros subgrupos con pacientes de riesgo bajo han logrado tasas curativas altas utilizando quimioterapia de tres fármacos con vincristina, actinomicina D y ciclofosfamida. Consultar el Cuadro 6 a continuación:
Cuadro 6: características de los pacientes de bajo riesgo con tasas curativas altas utilizando terapias con tres fármacos
|
Sitio
|
Tamaño
|
Grupo
|
Nódulos
|
| Favorable |
Cualquiera |
I, II, III (no IV) |
N1 |
| Favorable (no orbital) |
Cualquiera |
III |
|
| No favorable |
T1 |
II |
N1 |
| No favorable |
T1 |
Cualquiera |
N1 |
| No favorable |
T2 |
I, II |
Cualquiera |
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
Los siguientes son ejemplos de ensayos clínicos nacionales o institucionales en curso. La información sobre los ensayos clínicos en curso está disponible en el portal de Internet del NCI. (Nota: la información contenida en este enlace solo está disponible en inglés.)
-
COG-ARST0331
: el ensayo de bajo riesgo sobre el rabdomiosarcoma embrionario del Grupo Oncológico Infantil (COG, por sus siglas en inglés) incluye cuatro cursos iniciales de ciclofosfamida, utilizando una dosis tradicional moderada de 1,2 g/m²/curso, con vincristina y actinomicina-D y ciclofosfamida administrada cada tres semanas, seguida por radioterapia en la decimotercera semana en aquellos pacientes con tumores residuales microscópicos, locorregionales o macrocíticos. De forma subsiguiente, los pacientes reciben de 4 o 12 cursos de vincristina/dactinomicina dependiendo del estadio del tumor y el grupo clínico. El protocolo está diseñado para aumentar la eficacia del tratamiento mientras acorta la duración del tratamiento para un subconjunto de pacientes de bajo riesgo y reduciendo tanto la toxicidad aguda (mielosupresión) y la toxicidad a largo plazo (disfunción de la fertilidad).
Pacientes de riesgo intermedio
Opciones de tratamiento estándar
-
Los pacientes con pronósticos intermedios tienen tasas de supervivencia que oscilan entre 55% a 70%. Esta categoría incluye pacientes con rabdomiosarcoma embrionario en
sitios no favorables con enfermedad residual macroscópica (es decir, en el Grupo
III) y pacientes con rabdomiosarcoma alveolar no metastásico en cualquier lugar. Para los
pacientes de pronóstico intermedio, VAC (vincristina, dactinomicina, y ciclofosfamida) es el
tratamiento quimioterapéutico estándar.[45-47] El IRS-IV asignó al azar a los pacientes para recibir ya sea la terapia VAC estándar o uno de otros dos regímenes
quimioterapéuticos. Uno de los regímenes combinó VCR y DACT con ifosfamida
(VAI),[48] basado en la actividad de la ifosfamida contra el
rabdomiosarcoma.[49,50] El otro régimen combinó VCR con ifosfamida y etopósido
(VIE).[51] La combinación de ifosfamida y etopósido ha mostrado previamente una
actividad significativa contra el rabdomiosarcoma en los ensayos de fase II.[52]
En el estudio IRS-IV, no hubo diferencia en los resultados entre estos tres
tratamientos, lo cual confirma que VAC permanece como la quimioterapia estándar
en niños con rabdomiosarcoma de pronóstico intermedio.[29] Una comparación
en cuanto a la supervivencia llevada a cabo entre pacientes con tumores de histología embrionaria en IRS-IV que
recibieron dosis más altas de ciclofosfamida (o el equivalente de ifosfamida) con
pacientes similares tratados en IRS-III (que recibieron dosis menores de ciclofosfamida [o equivalente a la
ifosfamida]) indican que el uso
de dosis altas es más beneficioso para ciertos grupos de pacientes con riesgo
intermedio. El beneficio puede captar pacientes con tumores en sitios favorables y ganglios linfáticos positivos, pacientes con enfermedad residual macrocítica o pacientes
con tumores en sitios desfavorables que han sido sometidos a un resecado macrocítico completo (pero no aquellos con rabdomiosarcoma embrionario en sitios
desfavorables, no resecable).[53] En otros grupos de pacientes con riesgo intermedio, resultó factible la intensificación de la ciclofosfamida, pero esto no mejoró los resultados.[54]
- El COG también ha evaluado si el hecho de añadir topotecan y ciclofosfamida a la terapia estándar VAC, mejora los resultados en niños con rabdomiosarcoma de riesgo intermedio. El topotecan resultó prioritizado para ser evaluado sobre la base de su actividad preclínica en los modelos de xenoinjertos del rabdomiosarcoma, al igual que su actividad como fármaco único en niños con rabdomiosarcoma no tratados previamente, en particular aquellos con rabdomiosarcoma alveolar
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